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En cada rincón ¿ quién encuentra las palabras?

En cada rincón ¿ quién encuentra las palabras?

Y, decidió sentarse sobre aquel alto edificio dueño de todos los momentos en los que nada tenemos que ver… y permaneció allí, inmóvil. Se sentó a ver la película de su vida… tratando de volver al momento en que se nace, intentando blanquear su conciencia, destruyendo todo lo que le había mantenido en pie hasta ahora. Aquello que se torna oscuro, y que sin querer un día, comenzó a clavarle agujas en la piel… hasta este justo momento, en el que desfallecía ante sí misma.  La  moneda comenzó a rodar, a dar vueltas, hacer círculos a su alrededor, como un pensamiento intranquilo…hasta quedarse parada en ella ¿cara o cruz? … y no fue nada, porque la cordura se cansó de andar por esa cuerda inestable que sostenía con ese pulso nervioso, y finalmente cayó.

Fue corriendo tras ella y esta vez no por huir, solo por encontrarse, pero no había tierra firme que pisar. Tan solo fue un espejismo, como correr tras un oasis en medio del desierto. Y el dualismo dejó de tener sentido, ahora solo era cuerpo… o solo era mente… y en forma de huracán la confusión le sobrevino…

Todo negro a través del cristalino, relojes que danzan al son que nadie toca, ahora eran roces que no hacían reacción, pupilas sin brillo, sin esperas… lazos rotos y mentiras pegadas a lo no entendible convirtiéndose en verdad. Sólo veía manos que dibujaban un adiós dirigido a una estación vacía. Momentos insaboros, caminos sin piedras en los que caía igual. Y aún así, sentía la vida sin lágrimas, con un corazón azul incapaz de bombear, junto a pulmones capaces de respirar por todos menos por sí mismos. Con los labios en eterno estado de inmovilidad. Imaginó una música lejana jamás escuchada… y palabras sin existencia alguna. Buscar el gris y acabar siempre sobre el blanco o el negro, sin matices, colocándose donde no quería estar.

¿Amor? ¿Qué es eso? Perderse donde no hay final, y no lo quiso saber. Al pisar dejó su huella,  pero se difuminó y no supo volver, no pudo volver, nadie vuelve… Cadenas; solo eso, cadenas que atan a la vida, todas en la cabeza. ¿La muerte? Se sentó al lado, pero, no quiso hablar de ella, no quiso que fuese nada… intentando borrala del lugar donde se encuentran sus esperas. Sabía que llegarías, y pidió que la dejaras cerrar los ojos para no verte, para no bailar tu música mientras avanzas por la línea del tiempo que te conduce hasta ella.Creyó escuchar “ no temas” pero era el miedo, riendose en su cara; carcajadas agobiantes  mientras notaba su frío aliento sobre su nuca… abrió los ojos y ¿era ella? El odio… ¿odio? Le susurra al oído que aún no sabe oír. Prometió tratar de escucharle pero eran demasiadas voces a la vez. ¿La esperanza? Que se vaya!! Es la fiel mentirosa a la que no quería aferrarse, no quería burbujas de cristal que le resguardasen ¿ durante cuánto? Tarde o temprano acaban por agrietarse  y ¿ los sueños? Escondidos tras las esquinas que hace mucho dibujó, donde ya no mira nunca. Tal vez no le hagáis falta, ya no. La ilusión, el dios de su cabeza ¿ eso existe? Trataba de saberlo, por eso rezaba a la locura… pidiendo que fuese hacia ella, pidiendo salvarse de las razones. ¿ Coherencia? Es lo que halla en cada paso en que se estanca, que no le hable!! Coherencia y vida intentando ser vivida se casaron , convirtiendose en el monstruo de la existencia y ahora la no posibilidad es posible.

 Y mientras duraba la confusión inexplicable, permaneció en silencio, pasando la mano por aquel muro que la rodeaba, el que la mantenía presa, y que ella misma levantó. Y de repente, como acto involuntario, se puso en pie dispuesta a saltar. Necesitaba de aquel abismo, como un vampiro la sangre. Andó al filo, contempló el mundo desde allí…intentó tocar el horizonte con sus manos, aquella línea que nunca deja de existir, aquella en que todo se une… Respiró profundamente… cerró los ojos, y saltó. Todo a los lados no eran mas que visiones borrosas y caía… No era por hundirse, tan sólo por sentir la velocidad, esa velocidad que jamás había sentido, que sabía que existía y que era la única manera posible de sentirla.

No quería charcos a su alrededor de lágrimas derramadas por ojos ajenos, no quiso círculos de sentimientos rodeándola… tampoco quiso que te marchases. Y era todo por el jodido tik tak que marcaba sus pasos, un tik tak sobre el que tu no puedes andar. Serías como un pez que sacaron de la pecera y, no quería llamar a su mano culpable; le aterraba la idea. De un momento a otro, acabaría por perder el equilibrio y no sabía hacia qué lado caería. Solo necesitaba saber que al caer no habría nadie esperando en ninguno de los dos lados, porque habría perdido, porque no habría servido de nada… porque la velocidad era suya. Y esperaba caer, esperó caer… temblando, impaciente por saber si sabría levantarse una vez más, y entonces si, escapar. Salir corriendo para volver a encontrarse contigo, para decirte “estoy aquí, he vuelto, jamás volveré a escaparme a lugares tan altos”. Tan solo era un suicidio, su suicidio , por ti, para ti…. Y pisó su alma, haciendola hablar, y sangraba… no quiso que cerraras sus heridas, no habían sangrado lo suficiente. Tampoco que las sangrases tu por ella, porque habría perdido todo valor, porque entonces ese sería su lugar para siempre. No debías ser tu quién colocase el espejo para que pudiera mirarse, pues las lágrimas caidas resultaron inservibles… seguía sin saber andar.

Abrió la puerta y dijo adiós, con una sonrisa, prometiendose no llorar al haber girado la esquina. Creyendo dejar tras de si lo cotidiano, lo no cambiante, lo que el viento no es capaz de mover. Creyendo que lo que nos mueve no podía ser tan cruel. Y justo por eso, sabía que volvería al lugar donde se encontraron un día cualquiera, donde no se conocieron, y se instalaría en su memoria para borrar este momento, haciendole olvidar todo, incluso un ayer juntos... y nacer de nuevo.

 Y sin embargo, allí seguía, sentada, sobre aquel alto edificio… sintiendo que al bajar, bajaría sola, y que tu estarías allí esperandola, sin saber que la esperabas, sin saber que se había ido…

___ Druid@___

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